sábado, 30 de noviembre de 2013

Vida mía.

No tengo nada que decir
la misma carta
el mismo juego
juego eterno
la vida, el amor
y ella que no deja de acostarse conmigo...
vida mía, lejos mas te quiero
vida mía, piensa en mi regreso.
Soy otro jugador,
mas ebrio y convencido
por el olvido o por el Ron
de que la razón esta en el pecho
el pulmón izquierdo como la zurda que baraja
sobre las seis cuerdas, las llaves de latón
o las cuatro cartas
tengo un boca que no puede decir
que no se queja, que se ríe a carcajadas
y no deja de soplar los barcos de papel
que se van como la razón misma de vivir,
sobre el agua,
junto al cordón de la vereda.

Amanecer.

Me toco la cara
sin mirararme en el espejo me toco el rostro entero
las ojeras negras, mi bigote manchado por el cigarrillo.
La barba espesa llena de madrugas y razones políticas para ser
un barba libre, roja. Me toco la frente
y el pelo sobre la cara me acaricia la nariz
la boca. Si, mi boca es un parlante de diamante,
una fruta fresca a veces
como una frutilla, una granada. Estalla. Mi boca es la causante
de que me toque la cara. Tendido en la cama juego con la piel
el mentón se desprende y pregunta:
¿Por qué me toco la cara tan temprano
y no toco un peine, una gillette y me corto,
rasuro y censuro mi rostro tan bello?
Con mi mano toco esta cara de mi y me reconozco más
que frente al espejo del lobby. El del espejo no es mas que un actor
y es ése rostro una huella de agua que se agita y
se pierde en las circulares variaciones
pregunto entonces- ¿Donde están mis pestañas,mis pesadillas...?
La persiana se cierra de golpe y rueda mi rostro
como una naranja
que se saca la piel y estoy
tocando mi rostro desnudo
entretenido
juego con mi nariz, mi barba roja
y ese mechón de pelo que me toca los parpados
es lo mas cercano a la realidad,
es una mañana que nace.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Mariposas

Acepte la música de las hojas arrastradas por el viento
la mañana solitaria, la ventana mojada de lluvia
el reflejo de quien soy en el latón dorado
sera la noche mi amante implacable que me desdobla
me sumerge dentro de estas viseras
de toda esta carne que me viste de hombre
cuando no soy nada mas que polen
sobre las alas de una mariposa 
             y tan solo tengo la vida, un día... un día... 
Y hoy me veo tan distante
profundo en el metal de unas vías
preso de un pentagrama vertical y escribiendo con otros signos
en la mañana solitaria, con las ventanas abiertas
respirando un nuevo aire, y estoy
tan acompañado de mi que no resisto disfrutar del jacarandá
de las tantas razones que me resumen en un papel
sinuosa razón perfumada 
que escapa a la razón y
no a las manos y soy
y somos tan solo polen 
de un lado a otro
mariposas que de un instante a otro solo son cenizas en el cenicero.