Dos golpes en la puerta y Suena su voz. Camina descalza, ella... Sensual leitmotiv y de pronto el golpe, vuelan todos pájaros, la voz quiebra la noche en dos mitades
en dos medidas de ron. Ella se saca la camisa y me mira.
Viene hacia mi jugando lentamente con su pelo que envuelve los pechos y pega la vuelta para subir la vista justo a los hombros que caen desnudos por la espalda...
Siempre hay un espejo y se borra toda realidad y toda justa razón para estar de un lado u otro del mismo. Los ojos se van, la lengua se va y queda el cuerpo, la noche. Y me llama, otra vez, desde alguna ventana entreabierta entre ella y yo, y las horas que son mas que entre sueños de ambos y la verdad es que cada uno esta en lugares distantes, y que muchas veces ya no escribimos,
como tampoco dormimos o estamos en una cama aunque parezca por medio del lenguaje algo concreto... no. Nunca estamos haciendo lo que decimos y lo que hacemos nunca se puede explicar con algo mas que música. O al menos si tuvimos suerte quedara el recuerdo de alguna melodía involuntariamente apropiada que nos pueda llegar a transportar hacia eso lugares que hemos visitados.Y la calle ya no sera la misma y nada pasa mas si no tu y yo en el reflejo olvidado de lente de la Nikon o seremos fantasmas también para ese ojo. Quise decir alguna vez; me acuerdo de esos adoquines y los cigarrillos, de los sombreros y los paraguas largos y con empuñadura de madera. Olíamos a café y la luna estaba gorda como nuestros corazones cuando nada era viejo y estamos completamente húmedos. Vos me agarrabas del brazo como para no irte volando y yo me subía a tus pestañas para no ahogarme en los ríos que se abatían debajo de las caderas. Nada nos había alcanzado sino mas que el sueño mismo que nos llevaba una noche mas a traves del espejo al recuerdo tan hospito de saber que llevábamos viviendo mas de lo que el tiempo y sus relojes marcaban a las doce.
domingo, 7 de diciembre de 2014
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Madera.
Mas que cambiar la forma, digamos, la manera o la madera
caña, pipa.... en fin. Lo que suena o fuma un poco. Eso que soy yo
de alguna forma soy yo o es un refugio de mi en alguna parte, en algún momento.
Parece que suena un poco o se distorsiona un poco por mi estado en este momento
pero de todos modos hilvano algunas palabras aun,
relativamente escribo bien o un poco,
de a poco este trozo de ausencia se va quedando quieto
entre otros y se vuelve patrimonio.
"Yo no sabia que no tenerte era como nombrarte para que vengas aunque no vengas..."
Gracias a esto guarda sentido todo y todavía sigo con esto de la literatura.
Desde la poesía que se va enredando entre mis galerías y las fotos mas recientes y en yuxtaposición a la ventana teje una salida por entre las hendijas del suelo. Me miro los pies, las manos. Ahulla la trompeta de Davis desde el infierno y es todo tan triste pero hermoso.
Como si nada importase, como si nada fuera o fuese o que mierdas. Que importa como se conjugue el verbo que crepita en boca o bóveda, en fin... tanta falacia reducida reduplicada en plegaria u ornamentación. Saber que se opaca el horizonte o que alguien esta con el lapiz en la mano escribiendo de alguna forma sobre el presente
o es prisionero de lo que hago o digo. Saber cual es mi mano,
mi dirección.... en fin. Ignorancia tómame por la espalda.
Me he olvidado un poco de esto, de aquello me... distraje entre tan curva o punto
suspensivo....
Suspenso o susurro. Surco donde meto mis extremidades y me congelo con solo saber
que la savia siempre sera mi sangre por que estoy hecho de arboles.
caña, pipa.... en fin. Lo que suena o fuma un poco. Eso que soy yo
de alguna forma soy yo o es un refugio de mi en alguna parte, en algún momento.
Parece que suena un poco o se distorsiona un poco por mi estado en este momento
pero de todos modos hilvano algunas palabras aun,
relativamente escribo bien o un poco,
de a poco este trozo de ausencia se va quedando quieto
entre otros y se vuelve patrimonio.
"Yo no sabia que no tenerte era como nombrarte para que vengas aunque no vengas..."
Gracias a esto guarda sentido todo y todavía sigo con esto de la literatura.
Desde la poesía que se va enredando entre mis galerías y las fotos mas recientes y en yuxtaposición a la ventana teje una salida por entre las hendijas del suelo. Me miro los pies, las manos. Ahulla la trompeta de Davis desde el infierno y es todo tan triste pero hermoso.
Como si nada importase, como si nada fuera o fuese o que mierdas. Que importa como se conjugue el verbo que crepita en boca o bóveda, en fin... tanta falacia reducida reduplicada en plegaria u ornamentación. Saber que se opaca el horizonte o que alguien esta con el lapiz en la mano escribiendo de alguna forma sobre el presente
o es prisionero de lo que hago o digo. Saber cual es mi mano,
mi dirección.... en fin. Ignorancia tómame por la espalda.
Me he olvidado un poco de esto, de aquello me... distraje entre tan curva o punto
suspensivo....
Suspenso o susurro. Surco donde meto mis extremidades y me congelo con solo saber
que la savia siempre sera mi sangre por que estoy hecho de arboles.
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