viernes, 29 de agosto de 2014

Mas amor.

Ayer, anoche, mi noche se bebe los floreros,
los recuerdos, las rostros,
todo
menos lo que vuela libre, lo que encierra.
También,
tal vez, en mi nuca rapada se acuesta aquello.
libre de pelo mi cabeza
de dudas mi vientre
el pecho lleva encima otra pilcha,
los encantos no me cuelgan del naranjo
nada sabia yo de vos
de la noche y subimos unas escaleras
me acomodé la boina, la supersticiones
y escribiste con la zurda
la sensual zurda me seduce...
ademas... que gambas,
ese caminar de Argentina,
rica y sexy Argentina que gritas
y pedís otro vaso de ginebra
mientras te desabotonas las mangas de la camisa,
la sinceridad toma con la otra mano mi mentón,
no te pica mi barba, no te pica mi lengua
y mordes la cereza de mi boca
que cae hasta tu vientre ligero
y me da amor,
mas amor, mas amor.
mas amor, mas amor.
mas amor, mas amor.

Si te miro, si te quiero.

Caminamos por corrientes,
el obelisco siempre ahí
calle arriba el departamento de Villa Crespo,
Almagro, Gardel y algo de amor se bajan en la estación Medrano.
Te agarro de la mano,
con que placer te agarro de la mano
con que nostalgia te la suelto.
Caminemos,
por entre las telarañas Buenos Aires, malos aires
suena a tango
te acordás de tu viejo
yo de la vieja radio de la abuela.
Tenemos un amor extraño,
contra una pared me ponés e insistís
que te diga con palabras que me pasa,
que quiero...     no te quiero mentir, insisto.
callo.           (silencio)
La herramienta es cruel, escasa
pero destapamos la birra, con el encendedor de fumar
y fumar, con todo el humo gris, blanco
la noche resiste, el cuerpo resiste
el corazón...
no sabemos nada del corazón
pero te quiero
de una forma que no se puede decir
solo mirar.

Cosas que no se puede escribir.

Fuimos prójimos,
restablecimos los limites y me limite a tocarte
un poco.
Necesariamente nos calentamos
somos seres sensibles
y tu pelo
mi barba
suave y dulce es lo que nos brota desde adentro
adentro estábamos
metidos en nosotros
delimitando abismos
miedos
dejamos caer la noche, caer la mañana
el ascensor se soltó también
diez pisos abajo la realidad
sabemos que somos diferentes
sabemos que no nos importa
somos seres sensibles
sácate la camisa, dijiste.
sacatela vos, respondí.
Claro esta,
cogimos,
hicimos el amor,
te bese, me besaste... en fin
cosas que no se puede escribir.

Sacarte la ropa.

Sacarte la ropa a vos
seria como sacarme de encima todos estos años
llenos de vos, y de todos tus rostros
y de toda tu risa.
Si te volviese a ver amor,
como me gustaría
sacarte de encima de los hombros
el pelo, el pelo que te crece con los años
con los metros de amor que cortamos una tarde
una noche,
no me acuerdo...
Llovía, siempre llovía cuando nos hacíamos el amor
llovía y estábamos abrigados con dos sacos largos
la tarde que me dijiste que te quedabas en Buenos Aires
también llovió cuando te fuiste...
y no hubo razón, si... amor.
Me dejaste volar y desde cielo te escribo,
te miro, te recuerdo.
Sobre tu hombro marchito me siento a veces
a olerte el perfume, el aliento...
cuando besas en un rincón oscuro de otra boca
y se muy bien que hay algo de mi en esos besos que das,
en ese amor que ahora das.
Si te viese por la calle o debajo del hongo
paso todos los días, o día por medio por la plaza y el hongo gigante.
A veces, algunas veces fui hasta la magnolia
me trepe, me acorde...
llore un poco
amé mucho,
siempre recuerdo que amé mucho mas de lo que amo ahora.
Pero si te volviese a sacar la ropa,
ay vida mía, ni el tango ni el jazz
en toda su gama de colores y no colores tiene ese ápice de vos
que sigue en mi sádico pecho, en mi densa melodía que canta,
canta y te dibuja entre los tigres azules, en los ojos de los dragones verde mar
marchando estoy hacia vos, buscando una nuevo acontecer
o un golpe de realidad que baje de las nubes al que siente,
que dejen tranquilo al que escribe,
al que hoy besa enamorado de sí.

viernes, 22 de agosto de 2014

Almendra.

Ya no te busco desnuda,
en carne viva
nunca te busque queriendo encontrarte calma,
delgada, suave sobre el verde
o verso a verso
recitando, degustando, recorriendo
toda la poesía de mi boca.
Y no quise ir, salir,
venir entrar subdividir
debajo de mi corteza de papel
me agite un poco al ver que venias hacia mi
como no vienen los trenes
sin aviso estaba en la estación
en ese cigarrillo que caía al suelo
y después estábamos sentados al pie del Nogal
y una almendra quiso sentarse también
era el momento
nada era tan importante
solo los chicos,
solo los chicos.

jueves, 21 de agosto de 2014

Rayo.

Entra entre mis dedos un rayito de sol
que por mi boca se transforma en tu beso
latiendo desde mi mano al plexo
y la garganta que se agita.
Corre desnuda la ausencia plena de saber,
de no saber nada de nosotros, de no entender nada
y seguir insistiendo con la piedra en la mano
a ver si por si acaso, a ver si por las dudas
entre estos dedos no hay una piedra
y si un corazón, y si una situacion y
aunque lastime el telar indecifrable de mi voz
o de mi silencio que suelta la linea, el trazo
y terminamos desdoblados, desdibujados
y no sabemos quienes somos,
que rayo, de que sol, que beso...
¿Que nos pertenece, que amor es nuestro?
Entre que dedos dormimos,
si es que de noche, aun podemos dormir...
mas que descansar en el beso que nos pinta de plateada
la luna, la media luna de la sonrisa,
en la cara
o en el papel,
si es un rayo al cual quiero que subas cuanto te estoy queriendo...

Ámame.

Tócame las pestañas, por favor amor,
tócame un poco el cuerpo,
despertame, dale...
Quiero besarte ahora,
quiero vivir ahora.
Tócame amor,
la boca,
besame en los labios
hableme de vos,
hablame de mi.
Recordame...
quien soy, que hago... en que pensaba,
que decía antes,
cual era mi voz,
mi cielo era azul, amarillo como jazz?
Tócame otra vez, despertame!
levanta las sabanas, las persianas,
y que toda la nostalgia infle los globos de colores
que la música invada desde el vinilo irreemplazable
la casa que crepita todos los pazos del tiempo,
los quince años en el medio que toman un Campari
y se revolean margaritas...
y vos,
y yo...
Saltando a la cama,
saltando al baldío
y nos nace la voz nueva
desde tu cola de pez
desde mi pico de jilguero
toda la geografía y la calle adoquina
y la terrible sinceridad de saber que somos hermosos.
Y la dulce nostalgia de las horas que pasan,
que nos peinan y nos arrugan
y las canas que nos brotan
tan claras y blancas.
El gato que se va en el tiempo
y se lleva en su pelaje las horas en sepia
serpiente que no dejas de reír.
Ámame. 

viernes, 15 de agosto de 2014

En la cocina.

Salsa nuestra
yo tomo los tomates
vos tomas mi licor
amor, suéltame las manos
deja que se abra la puerta
de mis manos mas manos
y arena azul
mar seco arrollo que te crece entre los senos
santa y astuta astilla que interpelas
todas todas
mis preguntas que gozan libertades
absurdas libertades de mi boca
trunca boca
que es puta en tu beso
que se moja en sangre
vientre siempre virgen
frente a mi
eterna mujer
que camina sobre el bandoneón
gato que cruza las ventanas
sensación que saltas como el gato
de un espejo a otro
y estamos igual, mejor
en nuestra salsa
en nuestro licor que ríe
y vos reís
y sonreís
dibujando la luna eterna de mi crepúsculo
que crepita
a la par del corazón
en mi puta realidad
que se ducha dulce de nuestra miel.