Yo quiero un casita,
donde el sol se ponga a las seis
y estés vos, este yo.
Yo quiero un casita
que nos encuentre a las once, a las diez
en la cama, bajo las sabanas y las chapitas de zinc
por que la casita que yo quiero sera una casa pobre,
por que el amor que yo tengo no necesita de grandes y fuertes columnas
ni nada que sostenga un techo falaz, una cocina ausente
o un mármol blanco de impuro.
Solo de unas paredes de ladrillos gastados y una estufita
que abrigue un poco más los pies
cuando dejemos los cuerpos y salgamos a volar enamorados.
Yo quiero una casita
que no esconda con aparatos ninguna fisura,
por que no necesitamos de un televisor o una mesa de roble,
por que no habrá entre nosotros nada más que tierra fértil
y campo claro, algún campo claro de Mendoza...
No hay comentarios:
Publicar un comentario