viernes, 23 de mayo de 2014

Ausentate.

Abrigame con el mismo saco suave
nostalgia que soplas por entre las rendijas del saxofón
y que entras en la mitad de la mañana por la puerta y por la espada
teje y rosa, destroza y sacude mis falanges taciturnas
huele conmigo la tierra, ausentate mas y mas como todas ellas
y mas aun, castígame con un poco de prosa para no olvidar que mis manos están hechas para esto.
Amen. Siento tus piernas y me toco la nuca, mi triste nuca rapada que acompaña
y resume mi torso seco y desnudo. Soy y seré árbol
y todos los pájaros estarán en mis ramas de paso...
Y siempre tendré, tendré las ganas inquietas
tendré la respuesta vieja, quizás, la respuesta nueva
con todos mis sentidos abiertos me cierro aun mas, con el tiempo... con el tiempo según Borgues uno va aprendiendo, pero solo con el tiempo
y la vida me pasa y yo paso a través de ella con ganas de bailar,
como quiero bailar, como quiero enroscarme a tus piernas
tener en brazos a mis hijos, soltarte el pelo, atarte el pelo.
oh querida, estoy extrañándote como solo yo se, como pocos comprenden
apenas yo solo puedo recordarte así, y ser tan honesto conmigo y contigo...
te quiero tanto...
y tengo tanto frió.

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