martes, 11 de febrero de 2014

Pluma.

Yo tuve una suave y blanca pluma entre los dedos
entre mis dedos también hubo alguna vez cierto cielo celeste
que mi patria, mi propia patria que es Celeste y blanca
se encargo de su desaparición una noche sin lapices
que entre los gritos de mi abuela castigaban a mí madre contra una pared
y yo desde las rejas me safe y me escondí.
Y no me llevaron. No.
Yo tuve una suave y blanca paloma entre los dedos,
estábamos en una plaza, los tres. Eramos una familia humilde con pensamientos
afilado Ché, solo eso. Pero no, no teníamos un FAL, tampoco granadas
el jardín de Rosales tenia un limonero,
un naranjo y creo que también había una puertita verde de madera.
No pasaba nada en esa casa, nadie gritaba más que yo cuando tenia hambre
y mi abuela los números de quiniela,
o mis viejos se llamaban raramente igual: Amor.
Yo estuve encerrado antes de que lleguen,
yo no sabia hablar, no sabia escribir
y por este no saber me salve de la concentración y la adopción clandestina.
Yo tuve una suave y blanca pluma, la guarde todos estos años
eramos parte de esa paloma, como esta pluma, eramos tan libres
pero tan vulnerables.
Yo tengo en mi mano otro pluma
es de tinta azul, ni celeste ni blanca
Mi pluma es azul,
Honesta y azul.

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