Con el pelo entre los dedos
siempre con el pelo jugando entre las sabanas
sobre la cama y sobre el mechón de pelo que nos cuelga
ahora entre las narices
y somos tan claros que nos moja las mejillas la razón
que nos tiene en la cama. Que nos detiene en la puerta
y yo escondo bajo las pestañas los ojos enamorados
mientras vos te mordes los brazos y los dedos
con justa causa, justo miedo de brindarnos
pero sin saberlo estamos servidos y por la mitad
y en mitad del abrazo desnudo
de un amor tinto y añejo servido sobre la carne caliente
me mordes y yo te miro
y estamos enrarecidos
tan fuera de nosotros mismos que no hacemos más
que buscarnos adentro
y en lo mas hondo buscamos y jugamos
con los dedos sobre las rodillas
debajo de los pechos
entre los peces de tu vientre y los pájaros de mis manos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario