sábado, 15 de febrero de 2014

Redundancias.

No importa el orden del texto solo la expresión del autor
en el mismo cuerpo que pretende copiar, hacer un duplicado textual, valga la redundancia
digo: Planteo otra forma de decir algo, sin decir como me siento
o que siento cuando necesito sacar y hacer una entrega de mi por que estoy
al borde de explotar en oración sin sentido o con sentido metafísico
que exceden también los margenes de mi como los margenes del texto.
Lo que quiero decir esta mas allá de caracteres conocidos
no es una impresión que quiero dejar correr entre los dedos sobre la maquina
quiero que no queden dudas sobre la veracidad del hecho en que me siento a escribir
sin tener nada que escribir mas que lo que estoy diciendo a media voz
a media razón, simplemente estoy haciendo lo que quiero. Donde quiero estar
y eso me fragua mas que la realidad de estar solo escribiendo en forma circular
sobre las ruinas de una tarde gris que por la ventana se jacta de ser
esta tarde la única razón de que sea tarde para arrepentirme de la felicidad y la armonía
de leer con un sentido nuevo lo que escribo. Y no es esto mas que un ensayo
sin luces en el escenario de todos los días cuando me dispongo a desnudar con algunas frases
el vientre del que nazco y muero cuando no estas y cuando estas cuando somos dos
o soy uno solo frente a los molinos de angustia y hastió, preso de valerme cuerdo
sujeto a predicado y ordenado hasta las medias desde la mollera hace veinticinco años
que estoy atado a mi mismo y a este lenguaje pobre que me restringe las sensibilidades
a una sinusoide que seduce como la sombra de una mujer desnuda y satisfecha
de arrancarme de mi estado narcoléptico y crónico de ser una victima de mí propio deseo
de desearla.

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