así, simplemente con la vista fija en el objetivo
pero camine para atrás, volví a besarte. Volví a desearte.
Por que necesito tanto de vos como necesito después
tanto de mí, de esa parte oscura y peligrosa que escondo.
Y es mas, te soy sincero cuando camino para atrás y te miro a los ojos
en las agujas en la ciénaga
en la eternidad de saber cometer otra vez los mismos errores
para comentar cuando muerdo el cigarrillo. Y alimento el espectro
que esta sentado en el café, sentado sin su café
mirando los adoquines y torsos doblados
vencidos vedados del sol de la cálida bravura del sexo
contrariados por el viento y la perra muerte
que les parpadea en la cara.
Vuelta atrás, tiempo atrás
decidí una vez mas por mí y solté el equipaje. En medio del océano
se humedecieron mis camisas y mis ojos.
Sin perder estos últimos divise cierta superficie estable
y mas de una vez nade en vano, sin embargo, solté todo
por mi sin razón de ser y hacer
deje ese cuerpo y esa vida a bordo y al borde de la no vida
por esta otra, que siempre resulta triste
e inusual. Con su horizonte idéntico, repleto de puertas y pestañas
ventanas a nuevas vueltas
en la calesita de los días hacia la muerte tierna
sin carne.
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