martes, 10 de junio de 2014

Entre dos besos.

Y de pronto entendimos que tenia que ser de esa manera
y te iba a estar extrañando
y me ibas a estar mirando en esa mancha de humedad del techo
y yo iba a estar caminando por el anden, fumando un cigarrillo...
Tuvimos que entender, maldita razón, maldita canción que suenas entre las paredes del sueño
y tocas el timbre a las cero horas para recordar los kilómetros que nos mantienen viva la espera.
Yo iba hacia ti, como volando...
sobre autopistas y mil muertes, sobre pazos frescos
entre el pasto el pozo ciego corrí y nunca deje de correr..
y vos venias, también entre tanto llanto y tanta angustia venida a mucho
por la enfermedad que azota los cascos de los navíos
y nadie, nadie se quiso correr y pasamos igual, golpeándolos a todos
entre gritos y gruñidos perros de rabia y envidia, pasamos...
Y de pronto estábamos ahí
en el borde de la taza,
en la cima la terraza divina pronta al diluvio al ascenso de dos cuerpos
claramente desnudos y penetras por el as y la hoz
rodaron las cabezas
rodaron las rodajas frescas
y corazón,
y nada mas paso corazón
No fue un sueño, no fue así tampoco
pero algo nos paso en el medio
entre un beso
y otro beso.

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